Infierno de mosquitos

Parques naturales Canada

Algonquin Park es un de los espacios naturales más reconocidos en Canadá. Su enorme extensión salpicada de lagos y su población de alces y osos lo convierten en un lugar ideal para acercarse a la naturaleza salvaje de este país. Eso sí… mejor no acercarse en Junio.

Muskoka

Dejamos nuestro hotel en Niagara Falls (ver entrada) por la mañana temprano para seguir con nuestra ruta hacia el norte. Hemos alquilado una pequeña cabaña en los alrededores de Algonquin, en el distrito de Muskoka, famoso por sus grandes lagos, sus impresionantes mansiones… y su mosca negra. Antes de salir de casa deberíamos haber sospechado de una región cuyos meteorólogos, además del tiempo hablan del “bug report” (que podría traducirse por el “informe sobre bichos”). A continuación dejo un par de links donde se explican las temporadas de la mosca negra, mosquitos y otros, y cómo evitar sus picaduras. Lo mejor: no acercarse por allí en su momento álgido.

Mosquitos and black flies

A evitar

Antes de llegar a destino paramos en Huntsville, la mayor población de la zona. Aquí se pueden encontrar grandes supermercados y todo tipo de tiendas de deportes de aventura.  Rodeada por el agua de varios lagos, su main street es una bonita calle turística cuya arquitectura recuerda a las casas de madera de los territorios de frontera. Un bonito paseo para un primer contacto con los pueblos de Muskoka.

Edificios en Huntsville, Ontario, Canadá
Huntsville Main Street, Ontario, CC RM

 

Lago al lado de la calle principal de Huntsville, Ontario
Lago al lado de la calle principal de Huntsville, Ontario – CC RM

 

Calle principal de Huntsville, Ontario, Canadá
Calle principal de Huntsville, Ontario – CC RM

 

Puente en la entrada de la calle principal de Huntsville, Ontario, Canadá
Puente en la entrada de la calle principal de Huntsville – CC RM

El camino hacía nuestro alojamiento nos deparaba una sorpresa increíble: un osezno se cruzaba en nuestro camino mientras seguíamos la pequeña carretera dirección Algonquin. Un encuentro muy fugaz, pero que queda para el recuerdo.

Después de seguir unos 15 minutos hacia el este llegábamos a Dwight, cuyo centro estaba formado por algún restaurante, un par de cafés y una tienda de comestibles. Para llegar a las viviendas de la población de Dwight había que entrar en alguno de los caminos de tierra que salían de la arteria principal. Y ahí es donde habíamos alquilado una pequeña cabaña, a orillas de Copper Lake https://goo.gl/maps/WwW1FPHzFiTZACS78 

Era una cabaña de madera más acogedora en su interior que en el exterior. Además de estar alejada de la imagen de esa construcción de madera que toca un lago de película (Copper Lake no lo era)  era difícil disfrutar de sus hamacas en el porche. Al poner un pie fuera de sus paredes te encontrabas en medio de una avalancha de mosquitos que iban a por tí sin piedad. Por lo demás, la cabaña era bastante amplia. Entre algún día de lluvia abundante y la laringitis que arrastré desde el segundo día le sacamos partido al salón.  

Cabaña de madera en Ontario, Canadá - CC RM
Cabaña de madera en Ontario, Canadá
Cabaña en el bosque cerca de Algonquin, Ontario, Canada
Cabaña en el bosque cerca de Algonquin – CC RM
Cabaña de madera en bosque canadiense
En medio del bosque canadiense

Algonquin Park

En circunstancias normales la visita a Algonquin Park habría dado para varios días. Hay multitud de excursiones y actividades a realizar en el parque. Pero a principios de Junio estaba vacio. Por razones obvias. Los únicos excursionistas con los que nos cruzamos iban vestidos con trajes parecidos a los de un apicultor. Con este detalle lo digo todo.

Pros de visitar Algonquin en esta época del año: es cuando puedes cruzarte con más animales y además no hay prácticamente nadie. 

Antes de adentrarte en el parque es muy recomendable pasar por una de sus oficinas de información. La primera que se encuentra entrando desde Dwight es la Algonquin Provincial West Gate https://goo.gl/maps/oPaAn68Wu3Gig35k6 

Poco antes de llegar al punto de información tuvimos una grata sorpresa. Un pequeño zorro caminaba tranquilamente por la carretera y no parecía muy asustado al vernos. 

Zorro rojo en Algonquin Park, Ontario, Canadá
Zorro rojo en Algonquin Park – Copyright RM
Zorro canadiense caminando por la carretera, Algonquin Park, Ontario
Zorro canadiense caminando por la carretera – CC RM

Algonquin Park también está formado por una gran multitud de lagos. Es más probable ver animales en sus orillas que en bosque cerrado. Así, nuestra siguiente parada fue en la orilla de uno de ellos. El lago estaba tranquilo y solitario. Pero unas pisadas en la arena sugerían que no hacía mucho un gran mamífero había pasado por allí.

Lago en Algonquin Park

Huellas de un animal en la orilla del lago, Algonquin Park, Canadá
Huellas de un animal en la orilla del lago – CC RM

Como ruta corta pero interesante para hacer andando nos habían recomendado el Beaver Pond Trail. Es un recorrido circular de sólo dos kilómetros que te enseña cómo el trabajo de los castores puede configurar la ecología y morfología del paisaje. Durante el paseo no vislumbramos a los castores. Además tampoco podíamos encantarnos en medio del bosque porque los mosquitos se te echaban a la cara de una forma salvaje. Pero mientras caminábamos alrededor de los dos estanques construidos por estos increíbles animales, sí pudimos escuchar el sonido de sus dientes golpeando contra la madera. 

Beaver Pond Trail, Algonquin Park, Canada
Beaver Pond Trail – CC RM

¿Dónde viven los castores? Madriguera de castor
Madriguera de castor – CC RM

Después de ver las magníficas madrigueras de los castores nuestra siguiente parada fue en Opeongo Lake. Era un lago de aguas profundamente azules, puerta de otras rutas hacia el interior del parque. La brisa fresca que soplaba alrededor del agua invitaba a sentarse en la pasarela de madera y contemplar el paisaje. 

Canoas en el lago Opeongo, Algonquin Park, Canadá
Canoas en el lago Opeongo – CC RM
Lago Opeongo en parque de Algonquin
Lago Opeongo – CC RM

En la oficina de información de Opeongo Lake preguntamos sobre excursiones en canoa para ver alces. Pero lo descartamos rápido por salud y por no ir bien equipados contra los mosquitos. Pensamos que si en Beaver Pond Trail tenían una actitud salvaje, no queríamos imaginar cómo sería ir a navegar en medio de aguas estancadas…

Así, con un poco de pena continuamos nuestro camino por Algonquin. Cuál fue nuestra sorpresa al ver a dos alces al lado de la carretera que cruza el parque.  Paramos el coche y nos acercamos un poco para verlos. Alguien que había parado también detrás de nosotros nos contó que ver así a los alces en Algonquin era poco habitual. Normalmente había que adentrarse en poco más en la naturaleza. 

Alces cerca de la carretera, Algonquin Park, Canadá
Alces cerca de la carretera – Copyright RM

Alces en Canadá, Algonquin Park
Alces en Canadá – Copyright RM

Parque natural Algonquin, Alces
Parque natural Algonquin, Alces – Copyright RM

Al acabar nuestro trayecto por la Frank McDougall Parkway, la carretera principal que cruza el parque, dábamos por terminada nuestra visita a Algonquin. Fue una pena no poder dedicar más horas a recorrer otros trails e intentar avistar otros animales. Pero el bochorno y los mosquitos no lo permitían. A medida que iba pasando el día, el termómetro había ascendido a unos 28ºC. Pero si no queríamos que los mosquitos y la mosca negra nos comieran vivos teníamos que llevar pantalones gruesos y sudadera. Como la única parte del cuerpo descubierta era la cara iban a por ella. Así que sintiéndolo mucho tuvimos que despedirnos de Algonquin en este punto.

Día de tormenta y Parry Sound

Una gran tormenta y el mantener mi cuello a ralla a base de espidifen iban a marcar el día siguiente a nuestra visita a Algonquin.  

Desde bien temprano había empezado a llover con intesidad. Ni nos planteábamos hacer uso de los chubasqueros para poder caminar bajo la lluvia. Por lo que decidimos que la jornada iba a ser de ruta en coche para ver un poco los alrededores y para acercarnos hasta Parry Sound, en la costa del Lago Huron.

Depósito de agua en la entrada de Parry Sound, Ontario, Canada
Depósito de agua en la entrada de Parry Sound

Parry Sound es una población de unos 6.000 habitantes con unas vistas bonitas y pintorescas, punto de salida de varias excursiones a la llamada Georgian Bay, en el Lago Huron. Desde sus orillas salen cruceros y rutas en kayak para conocer la costa de este enorme lago. Dispone también de algunas tiendas originales a las que entramos a echar un vistazo y a resguardarnos de la lluvia.

hidroavion lago
Hidroavión en Georgian Bay – CC RM
casas de madera cerca del lago
Casas de madera cerca del lago – CC RM

El resto del día lo pasamos mirando caer la lluvia desde la cabaña, leyendo e intentando avistar a algún animal despistado que se acercara por allí. Pero sólo alcanzamos a ver ardillas. 

Desde la ventana, nuestro coche bajo la lluvia

The Thirty Thousand Islands

Las 30.000 islas de Georgian Bay conforman el archipiélago de agua dulce más grande del mundo. Sus orillas de granito esculpidas por la erosión forman un paisaje con vistas magníficas. Los árboles que se encaraman en la roca son bonitos pero extraños, se diría que en cierta manera deformes debido a los fuertes vientos que sacuden la bahía. Las especias más características son la pícea y el pino canadiense.

Lago Huron Canada

Para ver de cerca las islas del archipiélago es imprescindible ir en barco.  Salen desde diferentes puntos de la bahía, en multitud de modalidades. Nosotros cogimos un pequeño ferry que durante unas dos horas recorría de cerca las orillas de varias islas. Salía del puerto de Penetang, en el sudeste del lago Huron. 

Además de la rareza de las islas rocosas que salpican el agua, su vegetación y su fauna, el trayecto es interesante para acercarse a la arquitectura de las casas. Muchas de ellas aisladas en su propia isla, cuentan con pequeños embarcaderos para entrar y salir de ellas.

Casas de madera increibles

Esa tarde noche nos despedíamos de esta zona de Ontario. Al día siguiente dejábamos la cabañita de madera y volvíamos a Toronto.

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